Carlos Díaz, reconocido referente social y uno de los impulsores de las policlínicas rurales en Artigas, relató su reciente participación en una instancia política en la que planteó la necesidad de contar con un terreno para la construcción de un nuevo centro de salud en la zona de la Estiba.
Díaz explicó que aprovechó la visita a Artigas de autoridades nacionales del Frente Amplio, entre ellas el presidente de la fuerza política y miembros de la Mesa Política Nacional, para transmitir una inquietud que —según señaló— aún no ha recibido respuesta en Montevideo.
“Estamos solicitando la donación de un terreno que pertenece a un organismo del Estado, con el objetivo de levantar allí una policlínica. El pueblo lo pide y hasta ahora no tenemos respuesta. Como no había contestación a los pedidos de gestión previos, entendí que era la oportunidad de plantearlo directamente”, sostuvo.
Sin embargo, su intervención no fue recibida de la manera que esperaba. Según Díaz, al finalizar la reunión, la directora del hospital local, doctora Paula Chalart, le respondió públicamente cuestionando el modo en que había encarado la gestión.
“Me dijo que yo actué mal, que tendría que haber seguido otros caminos y que por eso no había avanzado el trámite. Eso me sorprendió mucho, pero al otro día me escribió invitándome a conversar más tranquilos sobre el tema”, relató.
El encuentro posterior se concretó en el salón comunal de la Cobazo. Díaz aseguró que pensaba que sería un diálogo directo con la directora, pero se encontró con la presencia de otra persona vinculada al ámbito sindical, a quien ya conocía de intercambios previos.
“Ella presentó proyectos muy buenos, con ideas interesantes para mejorar la salud en la Estiba. Incluso teníamos programado visitar la escuela de la zona para difundir las propuestas, pero la reunión se suspendió por el mal tiempo y se reprogramó”, contó.
Pese a valorar positivamente algunos planteos, Díaz manifestó sus dudas acerca de la forma en que se están manejando las gestiones. Según dijo, la sorpresa fue mayor al descubrir que la persona que acompañaba a la doctora Chalart era la esposa de un diputado.
“Ese diputado fue a pedir votos, pero no se anima a levantar un teléfono para reclamar por el terreno. Y en vez de enfrentar la situación, manda a su señora. Yo no tengo nada personal contra ella, me parece una buena persona, pero así no se hacen las cosas. Con traiciones no juego”, enfatizó.
Díaz concluyó señalando que trasladará toda la información y las propuestas a la doctora Chalart, pero remarcó que mantendrá una actitud vigilante:
“Yo aprendí a no dejarme engañar. Estoy desconfiado, pero voy a seguir luchando por lo que el pueblo necesita: una policlínica para la Estiba”.